Agua: el poder del mañana – Parte 1

agua_parte1

La importancia de un elemento fundamental para la vida en la Tierra que será motivo de guerras en un futuro muy próximo
Por Thyago Szoke

Cuando el asunto es agua, gran parte de la población mundial no se da cuenta de su valor. Hay muchos países – y Brasil es uno de ellos – en que hay abundancia de este líquido esencial para la vida, y por eso mismo el agua es vista como algo trivial, disponible a un simple abrir de grifo, que no raro tiene alguna fuga.

Como se sabe, hay varios países, sin embargo, en que el agua es un tema muy valioso, principalmente en África y Oriente Medio. Por ahí, el acceso al agua es costoso, a menudo debido a procesos de desalinización, o simplemente por la baja oferta y prolongados períodos de sequía.

Hoy, la oferta anual de agua por persona es de 6.800 m³, mientras que en la década de 1950 la cantidad era de 16.800 m³ - o sea, una reducción de impresionantes 60%. Por lo demás, es corriente que nuestros padres y abuelos comentaran cómo era posible nadar en ríos que hoy no son ni un poco limpios, como el Tietê y Pinheiros, por citar dos ejemplos en San Pablo. Gran parte de esta retroacción se da, por supuesto, por la contaminación de los ríos y mares, en la inmensa mayoría de los casos causada por el propio ser humano.

Justamente de la abundancia es que surgió el descuido. Al final, no se da la debida importancia a algo que se encuentra fácil en la naturaleza, y esto es algo que estamos condicionados desde los tiempos de escuela: cuando niños, aprendemos que el planeta Tierra está compuesto por aproximadamente el 71% de agua, y 29% se destinan a los continentes, a la tierra firme. Lo que en la mayoría de las veces no se enseña, sin embargo, es que más del 97% de ese volumen está en los mares, junto con la sal, lo que dejaría ínfimos un 3% de agua dulce. De ese 3% de agua dulce, el 2,5% está en los glaciares; el 0,5% restante está, en su mayoría, en los acuíferos subterráneos.

Y se estima que ni la mitad de eso es propia para el consumo humano y animal.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los países que ofrecen hasta 1.700 m³ de agua por persona anualmente se encuentran en condición de "estrés hídrico"; los que no consiguen disponer más de 1000 m³, se consideran como "graves penurias de agua".

Esto significa que, hoy, más de mil millones de personas se enfrentan a dificultades en el acceso al agua potable - en muchos casos, ni siquiera tienen ese acceso. Si consideramos que la población mundial está compuesta actualmente de 7.600 millones de personas, hablamos que el 13% del mundo vive con menos que lo necesario para la supervivencia - sólo en África, el informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático prevé que, (de aquí a 2 años!) habrá de 75 a 250 millones de personas en África enfrentando la escasez de agua. Y tú, ahí, lavando la alcera com manguera de jardín...

El Pacific Institute, entidad que estudia temas relacionados con la falta de agua y la seguridad global, teme que por ello, conflictos se produzcan en un futuro muy próximo.

Como hablamos en una conferencia impartida el año passado a los alumnos de una universidad del estado de San Pablo, esto es una realidad que viene siendo escondida a siete llaves por el poder económico y político. Cuando hablamos hoy en la Guerra de los Seis Días, cuando Israel invadió las Colinas del Golán, en Siria, tanto por su posición estratégica como por la región para albergar los manantiales del río Jordán, todo suena distante y sin importancia, después de todo tal guerra ocurrió en lo lejano año de 1967, más de 50 años atrás. Actualmente, en el territorio de Palestina, la población local es privada de acceder a las fuentes locales por el propio gobierno de Israel, siendo este uno de los factores que aumentan considerablemente la inestabilidad política en un área con grandes desiertos y poco potencial hídrico. Sin embargo, esto demuestra cómo el agua es vista como commodity y muchos países no vacilar un segundo antes de disponer de sus armas militares para defensa o conquista de regiones con abundancia de agua.

En la región, podemos citar la inestabilidad geopolítica entre Turquía, Irak y Siria, por los ríos Eufrates y Tigre. Estos ríos abastecen a los tres países pero tienen su naciente en territorio turco. Hace algunos años, en 2009, una sequía en la región disminuyó el volumen de los ríos, lo que rápidamente fue motivo de intercambio de acusaciones entre los países, que se acusaban de estar utilizando más agua de lo necesario. Y hay más peleas como ésta: Angola, Botswana y Namibia disputan la cuenca de Okavango; de la misma forma, Sudán, Etiopía y Egipto están siempre discutiendo la utilización de las aguas del río Nilo.

Es en este punto que llegamos en este primer artículo: ¿qué, después de todo, está pasando con el agua y cómo eso impactará nuestra vida en un futuro no tan lejano? Veremos esto en la Parte 2.

cv_ts_es